Área espiritual

Este artículo tiene como finalidad ayudar a los hermanos en Cristo a tener una experiencia espiritual profunda, donde cuerpo, alma y espíritu sean inpregnados de la Gracia Divina, para que con ello podamos ser testimonio vivo del Amor de Dios.  Así mismo se pretende familiarizar con el contexto, estructura y tipos de oración que encontranos en las Sagradas Escrituras, ya que solo bebiendo directamente del manantial, que es Dios mismo, es que podemos ser capaces de hacer más eficaz la Misión de Nuestro Señor Jesucristo a través de nosotros, su Iglesia, que hemos recibido este mandato: "Vayan, pues, a las gentes de todas la naciones y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo". (Mateo 28:19-20)

 

La Oración

Como búsqueda y encuentro con el otro

1.  Concepto y sentido de la oración.

La oración es el diálogo del ser humano con Dios. En ella existe siempre un momento de ruptura: unido a Cristo, el ser humano rompe sus moldes interiores y se encuentra desbordado, iluminado por la Gracia de Dios que le sostiene y renueva su existencia. 1

 

a. El sentido de la oración:

  • En la privacidad de la oración la persona puede desahogarse de sus necesidades más profundas, sus sentimientos y sus deseos.
  • Es una manera de expresar nuestra relación íntima con Dios.
  • Es una forma de comunicarnos con Dios.
  • Es la más íntima de las comunicaciones que un ser humano pueda tener.
  • La oración es una forma de expresar nuestra fidelidad a Dios.
  • La oración tiene un poder sanador muy especial.
  • Jesús nos enseñó la importancia de la oración con su ejemplo.
  • Examine la intensidad de la oración de Jesús - Jn 17.

 

 

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1 Cf. PIKAZA, X., Principios de Oración, EDICEP, C. B., Valencia, 1991. P. 133.

* Leer también; 1 Reyes 8: 33 – 34ª.

2 Leer el Evangelio de San Juan 17: 15.

3 Es la experiencia de aclamar: “Venga tú Reino y hágase tú voluntad”

* Leer también Salmo 5: 2-3;  I Samuel 7: 8; Jeremías 29: 7; Santiago 5: 13-16.

4 Leer Apocalipsis de Juan 22: 17.20.21.

W Cf. DEGRANDIS, R., Don de Lenguas, Digiprint Editores E. U. Bogotá, 2007. p. 18. también; Leer Hch 2:4; 10:46; Ef. 6:18; 1 Cor 14:2-5; 39-40; Rom. 8: 26-27.

 Ídem. P. 19., citando a Robert Fericy, S. J., La contemplación: Don del Espíritu.