Vamos, vamos, vamos pastorcitos.

Vamos, vamos, vamos a Belén;

y veremos todos al Dios del Amor

"con el perfume del alma

y los homenajes de la adoración".(2)

 

En el portal de Belén

hay estrellas, Sol y Luna;

"la Virgen y san José" (2)

y el niño Dios en la cuna.


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Benignísimo Dios Padre de infinita caridad, que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de tu amor, para que encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salvación. En torno al pesebre te ofrecemos nuestro deseo sincero de reconciliación, de paz y de ser discípulos misioneros de tu Hijo, para formar comunidades vivas y dinámicas en nuestra familia, en el Grupo Eclesial, en el Sector, en la Parroquia, en la Diócesis.  Ayuda a todos los miembros de la Iglesia a tomar conciencia que la misión es una tarea permanente de los discípulos de Jesucristo; permítenos seguir recorriendo el camino de evangelización en la Diócesis, iluminando nuestra vida con tu divina Palabra, abriéndonos constantemente al don de la fe, que nos lleve a una opción personal y comunitaria por tu amado Hijo Jesucristo, en quien tenemos vida eterna.

Todos: Te pedimos que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nosotros una ocación oportuna para renovar nuestra fe y vivirla en comunidad.  Amén.

 

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...


Maestro, ¿Qué debo hacer para tener la vida eterna?  => SER PERSEVERANTES

A cada uno de los participantes se les entrega una frase tomada del Evangelio del día para que la interioricen y luego la compartan en su hogar con sus familiares o con las personas que convive.

Juan Bautista, el precursos de Jesús, la voz que gritaba en el desierto:"preparen los caminos del Señor" anunciando que detrás de él venía el Cordero de Dios que perdona los pecados del mundo.  Juan Bautista, persevera en la esperanza de salvación y alienta la fe de su pueblo.

Lucas 3,10-18

La gente le preguntaba: «¿Qué debemos hacer?» El les contestaba: «El que tenga dos capas, que dé una al que no tiene, y el que tenga de comer, haga lo mismo.» Vinieron también cobradores de impuestos para que Juan los bautizara. Le dijeron: «Maestro, ¿qué tenemos que hacer?» Respondió Juan: «No cobren más de lo establecido.» A su vez, unos soldados le preguntaron: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?» Juan les contestó: «No abusen de la gente, no hagan denuncias falsas y conténtense con su sueldo.» 

El pueblo estaba en la duda, y todos se preguntaban interiormente si Juan no sería el Mesías, por lo que Juan hizo a todos esta declaración: «Yo les bautizo con agua, pero está para llegar uno con más poder que yo, y yo no soy digno de desatar las correas de su sandalia. El los bautizará con el Espíritu Santo y el fuego. Tiene la pala en sus manos para separar el trigo de la paja. Guardará el trigo en sus graneros, mientras que la paja la quemará en el fuego que no se apaga.» Con estas instrucciones y muchas otras, Juan anunciaba la Buena Nueva al pueblo.


Al comenzar la novena de Navidad, Juan Bautistaen su predicación nos propone que para alcanzar la vida eterna tenemos que ser perseverantes en tres cosas: en la caridad, en la justicia y en la misericordia.  En esto consistía su predicación, en dar al que no tiene, en no cobrar más de lo debido y en no tomar nada por la fuerza.

 

Juan Bautista fue testigo de la venida del Mesías al mundo y del inicio de su obra salvífica en medio del pueblo de Israel, considerado por Jesús como el último y más grande profeta de Israel, con su aparición señala que algo grande está sucediendo.

1. Niño del pesebre

nuestro Dios y hermano,

tú sabes y entiendes

del dolor humano;

que cuando suframos

dolores y angustias,

siempre recordemos

que nos has salvado.

 

2. Oh luz de los cielos,

sol de eternos rayos,

que entre las tinieblas

tu esplendor veamos.

Que en el Evangelio

todos descubramos

que te hiciste hombre

para liberarnos.

 

3.  Bajaste del Cielo,

te hiciste un esclavo

para liberarnos

de toda opresión;

todos somos hijos

del padre celeste

y todos hermanos,

familia de Dios.


4.  Del débil auxilio,

del doliente amparo;

consuelo del triste,

luz del desterrado.

¡Ven a nuestro mundo

que sufre y anhela

un mundo más justo,

un mundo de hermanos.

 

5.  Tú te hiciste niñ

en una familia

llena de ternura

y calor humano;

vivan los hogares

aquí congregados,

el gran compromiso

del amor cristiano.

 

6.  Haz de nuestra patria

una gran familia;

siembra en nuestro suelo

tu amor y tu paz;

danos fe en la vida,

danos esperanza

y un amor sincero

que nos una más.

 

 

7.  El Cielo y la Tierra,

el hombre y su Dios,

en tu amor de niño

se integran los dos.

¡Gloria al Dios del Cielo

y paz a los hombres!

es la Buena Nueva,

nuestra salvación.

 

8.  Tú eres nuestra vida,

eres nuestro guía,

y eres el camino

que nos lleva a Dios.

Amándonos siempre

te haremos presente

mientras esperamos

que vuelvas, Señor.



Soberana María, madre de Jesús y madre nuestra, que confiaste sin reservas en Dios nuestro Padre pidiéndole que se cumpliera en ti la Palabra; danos el espíritu de disponibilidad para recibir la palabra del Señor; que nos ayude a renovar la fe en Jesucristo y vivirla en comunidad.  Te encomendamos, Madre, todos los hogares, para que en ellos se superen los odios, los rencores, la iolencia, la indiferencia, la pobreza y la desigualdad.  Acompaña, con tu amor maternal, las familias para que, a ejemplo del hogar de Nazaret, sean más santas y surjan en ellas vocaciones sacerdotales, religiosas y de agentes de pastoral laicos a fin de construir juntos un mundo mejor.  María, madre de la Iglesia, haz que celebremos la Navidad con alegría, sencillez y amor, como tú la viviste unida a tu esposo san José.  Amén

 

María, Madre de Dios y madre nuestra, ruega por nosotros.


San José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús, tú fuiste escogido para ser la presencia amable del Padre celestial en el hogar de Nazaret.  Acompaña a los padres de familia para que, en el respeto,  en el amor y en unión con sus esposas cumplan la responsabilidad de educar y formar a sus hijos, entregándoles los valores del Evangelio y lo mejor de sí mismos.  Ayuda a los niños y jóvenes a amar, respetar, comprender y obedecer a sus padres, valorar y agradecer todos sus esfuerzos.  Consigue de Jesucristo, para las familias, el amor, la unidad, el pan, el techo y la paz.  Intercede por la Iglesia de Cúcuta, para que crezca en la fe y sea instrumento de amor, de unidad y de paz en esta zona de frontera.  Ayúdanos a vivir la experiencia de Jesucristo en los Grupos Eclesiales, en los Sectores, en los Movimientos Apostólicos, en las parroquias y en toda la vida de la Diócesis.  Amén

 

San José, patrono de nuestra Diócesis, intercede por nosotros.


¡Divino Niño Jesús! Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu paz y tu reconciliación en nuestras familias y en nuestras comunidades.  Navidad es la certeza de que el Dios del cielo nos ha amado tanto, porque tú, Divino Niño, eres fuente de vida eterna.  Que esta reunión junto al pesebre nos vivir alegres como hermanos, escuchar tu mensaje de salvación, orar constantemente, ser misericordiosos como Dios Padre, amar sin medida, bendecir en todo momento, compartir los bienes recibidos, actuar como el buen samaritano en favor del otro, estar preparados para atender tu llamado, ser humildes, renovar la fe y perseverar en ti.

 

Ven, Señor no tardes, ayúdanos a comprender que viviendo el proceso de evangelización, centrados en ti y congregados como el único pueblo de Dios, lograremos acrecentar nuestra fe y descubrir lo que debemos hacer para tener vida eterna  Amén.

 

Divino Niño Jesús, bendícenos con tu amor.

 

Hoy voy al templo; y en la pila bautismal rezo con mucha devoción el Credo. Hago, además, el propósito de durante 2013 visitar cada mes un lugar donde mi fe se haya fortalecido.

El Cielo se estremece,

la noche va llegando;

y toda su alegría la gente va cantando.

 

«Cantando: "El Niño va a nacer"

Bailando:   Hasta el amanecer.» (2)

«Hasta el amanecer bailamos vallenatos

merengue y porro con su amor

al niño de Belén.» (2)

 

«Al... Niño chiquito, yo... le voy diciendo

que... con su carino yo... vivo contento.» (bis)

 


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