En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Benignísimo Dios Padre de infinita caridad, que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de tu amor, para que encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salvación. En torno al pesebre te ofrecemos nuestro deseo sincero de reconciliación, de paz y de ser discípulos misioneros de tu Hijo, para formar comunidades vivas y dinámicas en nuestra familia, en el Grupo Eclesial, en el Sector, en la Parroquia, en la Diócesis.  Ayuda a todos los miembros de la Iglesia a tomar conciencia que la misión es una tarea permanente de los discípulos de Jesucristo; permítenos seguir recorriendo el camino de evangelización en la Diócesis, iluminando nuestra vida con tu divina Palabra, abriéndonos constantemente al don de la fe, que nos lleve a una opción personal y comunitaria por tu amado Hijo Jesucristo, en quien tenemos vida eterna.

Todos: Te pedimos que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nosotros una ocación oportuna para renovar nuestra fe y vivirla en comunidad.  Amén.

 

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...

 


Maestro, ¿Qué debo hacer para tener la vida eterna?  => BENDECIR

Saludarse unos a otros diciendo: "Dios derrame sobre ti y los tuyos muchas bendiciones".

1. Niño del pesebre

nuestro Dios y hermano,

tú sabes y entiendes

del dolor humano;

que cuando suframos

dolores y angustias,

siempre recordemos

que nos has salvado.

 

2. Oh luz de los cielos,

sol de eternos rayos,

que entre las tinieblas

tu esplendor veamos.

Que en el Evangelio

todos descubramos

que te hiciste hombre

para liberarnos.

 

3.  Bajaste del Cielo,

te hiciste un esclavo

para liberarnos

de toda opresión;

todos somos hijos

del padre celeste

y todos hermanos,

familia de Dios.


 

4.  Del débil auxilio,

del doliente amparo;

consuelo del triste,

luz del desterrado.

¡Ven a nuestro mundo

que sufre y anhela

un mundo más justo,

un mundo de hermanos.

 

5.  Tú te hiciste niñ

en una familia

llena de ternura

y calor humano;

vivan los hogares

aquí congregados,

el gran compromiso

del amor cristiano.

 

6.  Haz de nuestra patria

una gran familia;

siembra en nuestro suelo

tu amor y tu paz;

danos fe en la vida,

danos esperanza

y un amor sincero

que nos una más.

 

 

 

 

7.  El Cielo y la Tierra,

el hombre y su Dios,

en tu amor de niño

se integran los dos.

¡Gloria al Dios del Cielo

y paz a los hombres!

es la Buena Nueva,

nuestra salvación.

 

8.  Tú eres nuestra vida,

eres nuestro guía,

y eres el camino

que nos lleva a Dios.

Amándonos siempre

te haremos presente

mientras esperamos

que vuelvas, Señor.


 


Soberana María, madre de Jesús y madre nuestra, que confiaste sin reservas en Dios nuestro Padre pidiéndole que se cumpliera en ti la Palabra; danos el espíritu de disponibilidad para recibir la palabra del Señor; que nos ayude a renovar la fe en Jesucristo y vivirla en comunidad.  Te encomendamos, Madre, todos los hogares, para que en ellos se superen los odios, los rencores, la iolencia, la indiferencia, la pobreza y la desigualdad.  Acompaña, con tu amor maternal, las familias para que, a ejemplo del hogar de Nazaret, sean más santas y surjan en ellas vocaciones sacerdotales, religiosas y de agentes de pastoral laicos a fin de construir juntos un mundo mejor.  María, madre de la Iglesia, haz que celebremos la Navidad con alegría, sencillez y amor, como tú la viviste unida a tu esposo san José.  Amén

 

María, Madre de Dios y madre nuestra, ruega por nosotros.

San José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús, tú fuiste escogido para ser la presencia amable del Padre celestial en el hogar de Nazaret.  Acompaña a los padres de familia para que, en el respeto,  en el amor y en unión con sus esposas cumplan la responsabilidad de educar y formar a sus hijos, entregándoles los valores del Evangelio y lo mejor de sí mismos.  Ayuda a los niños y jóvenes a amar, respetar, comprender y obedecer a sus padres, valorar y agradecer todos sus esfuerzos.  Consigue de Jesucristo, para las familias, el amor, la unidad, el pan, el techo y la paz.  Intercede por la Iglesia de Cúcuta, para que crezca en la fe y sea instrumento de amor, de unidad y de paz en esta zona de frontera.  Ayúdanos a vivir la experiencia de Jesucristo en los Grupos Eclesiales, en los Sectores, en los Movimientos Apostólicos, en las parroquias y en toda la vida de la Diócesis.  Amén

 

San José, patrono de nuestra Diócesis, intercede por nosotros.

¡Divino Niño Jesús! Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu paz y tu reconciliación en nuestras familias y en nuestras comunidades.  Navidad es la certeza de que el Dios del cielo nos ha amado tanto, porque tú, Divino Niño, eres fuente de vida eterna.  Que esta reunión junto al pesebre nos vivir alegres como hermanos, escuchar tu mensaje de salvación, orar constantemente, ser misericordiosos como Dios Padre, amar sin medida, bendecir en todo momento, compartir los bienes recibidos, actuar como el buen samaritano en favor del otro, estar preparados para atender tu llamado, ser humildes, renovar la fe y perseverar en ti.

 

Ven, Señor no tardes, ayúdanos a comprender que viviendo el proceso de evangelización, centrados en ti y congregados como el único pueblo de Dios, lograremos acrecentar nuestra fe y descubrir lo que debemos hacer para tener vida eterna  Amén.

 

Divino Niño Jesús, bendícenos con tu amor.